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Mejillones y almejas. Una mina de propiedades beneficiosas que viene del mar

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Frescos, jugosos y versátiles: esto son los mejillones y las almejas, que se encuentran entre los moluscos más célebres de la cocina. Protagonistas de muchas recetas de la tradición, como los espaguetis con almejas o los mejillones gratinados, son ricos en propiedades beneficiosas para tu físico.

Mejillones y almejas, las principales variedades

Los moluscos como los mejillones y almejas no deberían faltar nunca en la mesa: son centrales en la dieta mediterránea al igual que el pescado, porque son capaces de proporcionar proteínas de alto valor biológico y grasas saturadas como el omega 3. ¿Los conoces a fondo?

En lo que concierne a las almejas, puedes encontrarlas de varios tipos en las tiendas: la almeja japónica, una de las más comunes del Mar Mediterráneo y de una carne muy preciada; la almeja filipina, proveniente del Océano Pacífico, más oscura y larga, con una carne menos tierna; las almejas gallegas, sabrosas y preciadas y los altramuces, que no tienen cuernos (sifones) y que tienen un sabor más rústico y salado.

En el litoral y en las rías gallegas se encuentran muchas variedades autóctonas de almejas:  la cornicha, el moelo, la almendra de mar, la almeja fina, la rubia o el ameixon. 

También los mejillones, presentes en diversos mares, son moluscos que pertenecen a diferentes tipos, como el Mytilus edulis, que proviene del Océano Atlántico; el Mytilus galloprovincialis, típico del Mar Mediterráneo y de Galicia; y el Modiolus barbatus, conocido también como “mejillón peludo”, por el espeso pelaje que presenta sobre las valvas.

Mejillones y almejas, para recargarse de antioxidantes y omega 3

Mariscos con miles de propiedades nutricionales, te harán recarhar de sustancias esenciales para tu bienestar, como el omega 3, conocido como la “grasa buena”, y antioxidantes, fundamentales para ralentizar el envejecimiento celular.

Empecemos por los mejillones, que tienen 58 calorías en 100 gramos.

  • te proporcionan un buen contenido de proteínas de alto valor biológico (11,7 g), que contienen todos los aminoácidos esenciales. Son moléculas que el organismo humano no puede sintetizar por su cuenta y que, por ende, es importante introducir con la alimentación;
  • son ricos en antioxidantes, útiles para bloquear los radicales libres y ralentizar el envejecimiento celular;
  • contienen sales minerales como el potasio, el fósforo y el zinc, que tienen propiedades estimulantes y digestivas. Tienen un alto contenido de hierro, por lo que son ideales para las personas con anemia por carencia de hierro, pero también mucho sodio, por lo que no son adecuados para quien sufre de hipertensión;
  • los mejillones sirven como estimulantes en los períodos de cansancio psicofísico. También tienen una fuerte capacidad antiinflamatoria que protegerá tu sistema inmunitario en caso de infecciones y favorecen la digestión.

También las almejas son una verdadera mina de propiedades beneficiosas. Con 72 calorías en cada 100 gramos, te garantizan:

  • un elevado contenido de vitamina A, fundamental para el desarrollo del organismo, para la salud de la piel y los ojos;
  • una buena cantidad de cobalamina (vitamina B12), indispensable para la formación de la sangre y en el metabolismo de las proteínas y las grasas;
  • sales minerales como el fósforo, el potasio y el yodo, zinc, selenio. También en este caso, es bastante elevado el nivel de sodio. Así que las personas con problemas de presión alta, deben consumir almejas con moderación

Ambos moluscos tienen niveles discretos de colesterol: también quienes sufren de colesterol alto deben consumirlos en cantidades limitadas.

Consejos para comprarlos: ojo a las etiquetas

Mejillones, almejas y similares son organismos filtrantes y usan las branquias para filtrar el agua, de la que recogen las partículas alimenticias para nutrirse. Por lo tanto, pueden ser vehículo de bacterias y virus que dañan al hombre como la salmonela, el tifus, la hepatitis A y el cólera. La cocción puede anular la carga micróbica de las almejas pero solo si compras productos certificados puedes tener la certeza de disfrutar un plato de mejillones y almejas con tranquilidad. De hecho, para que hagas una compra segura, basta prestar atención a algunas cosas.

Compra el pescado, los crustáceos y moluscos siempre en los supermercados o en las pescaderías de confianza, que respeten la cadena del frío. Si compras en el supermercado, revisa que el empaque esté íntegro y que la etiqueta sea clara: no debe haber sido empacado más allá de 20-25 días. Si compras fresco, asegúrate de que sean productos locales o que hayan sido producidos en lugares certificados.

Una vez los tengas en casa, debes lavarlo todo muy bien, con mucha agua corrientes para eliminar cualquier residuo de arena. Puedes conservarlos en el refrigerador por un día como máximo, bien cerrado en su red.

Consejos para la cocina: cómo limpiar mejillones y almejas

Si compras mejillones y almejas en la pescadería. tendrás que limpiar antes de cocinarlos. No te asustes, basta con seguir algunas reglas sencillas para tener moluscos perfectos para la cocción.

En lo que respecta a las almejas, luego de lavarlas, desecha las rotas. Lego mételas en un baño con agua y sal durante al menos media hora: esto servirá para retirar cualquier residuo de arena. Luego del remojo, retira las almejas con una rejilla o con las manos, evitando llevarte la arena que, con el tiempo, se habrá depositado en el fondo. Si compras las almejas japonesas será necesario golpearlas sobre una tabla delicadamente para sacar el resto de la arena.

Si se trata de mejillones, límpialos con agua. Luego sácalos uno a uno y límpialos con un cepillo rígido o una pequeña esponja metálica. Evita hacerlo con un cuchillo, como hacen muchos: pues esto dañaría tanto el filo como la concha del mejillón. Elimina el tejido y la barba que sale de las valvas; elimina también los mejillones rotos y lava el resto con agua fría. Déjalos reposar en agua y sal, para eliminar los eventuales residuos de arena, por alrededor de media hora.

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