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Risotto con azafrán, orígenes, propiedades y la receta

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El plato más amarillo de toda la cocina italiana es milanés de tradición pero contiene una especia que le da un toque oriental: el risotto a la milanesa, o al azafrán, es una receta que debes probar. Tiene una textura suave y cremosa y un color invitante; es exactamente el estigma de la flor de azafrán la que le da este tono particular, conocida desde la antigüedad como “oro rojo”.

Un apelativo que no es casual: pues ya desde hace milenios era muy costoso debido a su difícil obtención. El azafrán también es considerado una especia para el buen humor, no solo por el color que le da a nuestros platos, sino que realmente es un antidepresivo natural.

Cómo cocinar el risotto a la milanesa

En Milán, muy a menudo este delicioso plato se sirve junto a la médula de ternera. Pero hay otras variantes de carne que también pueden acompañarlo y que lo transforman en un plato único. Son muchos quienes lo adoran con el ossobuco o con salchichas; pero si quieres que sea realmente milanés tiene que ser amarillo y… estar buenísimo.

La preparación de la receta tradicional contempla el uso de estigmas frescos de azafrán, que hay que dejar en remojo toda la noche para que liberen el color. En alternativa, puedes usar también el azafrán en polvo, fácil de conseguir y muy práctico.

Recuerda también que para obtener un risotto a la milanesa ideal debes usar el arroz carnaroli o un arroz bomba, perfecto para esta receta. ¿Pero cuáles son los pasos para hacer un risotto genial? ¡Aquí tienes la receta completa de Manzanaroja!

La receta del risotto con azafrán

Risotto con azafrán
Tiempo de preparación 5 minutos
Tiempo de cocción 30 minutos
Porciones 2 personas
Calorías por Persona 275
Calorías Totales 550

INGREDIENTES
– 180 g de arroz carnaroli o bomba
– 1 bolsita de azafrán
– 50 g de mantequilla
– 450 ml de caldo vegetal
– 15 g de cebolla picada
– Sal al gusto
– Parmesano rallado al gusto

INSTRUCCIONES
1. Prepara el caldo vegetal y mantenlo caliente a fuego lento.
2. En una sartén, sofríe la cebolla picada con un poco de mantequilla y una cucharada de caldo (para evitar que se seque).
3. Una vez que esté dorada, agrega el arroz y empieza a mezclar. Luego de algunos minutos añade un poco de vino blanco.
4. Añade el caldo, de cucharada en cucharada, prestando atención a no dejar de mezclar. La cocción debe durar alrededor de 20 minutos.
5. 5 minutos antes de terminar, añade la bolsita de azafrán y mezcla todo con cuidado hasta que termine la cocción. Puedes añadir la sal al gusto.
6. Terminado el tiempo, sirve el plato y añade el parmesano rallado.

Risotto al azafrán en las dietas y el menù

Para quien está siguiendo una dieta para adelgazar, el risotto al azafrán se debe comer con moderación: la presencia de la mantequilla (para la cocción y el mantecado), unida al almidón del arroz, contempla un aporte calórico considerable a pesar de que es el componente principal para la cremosidad – que hace que el plato sea exquisito.

Es por esta razón que es recomendable consumir este plato en el almuerzo y evitarlo en la cena, para optimizar la energía y quemar las calorías.

Aparte del uso de la mantequilla y el almidón del arroz, el azafrán es un ingrediente realmente saludable para nuestro organismo; y son muchas las propuestas que puedes experimentar con esta increíble especia.

Propiedades y valores nutricionales

Su Majestad: el azafrán

Esta especia es recolectada de los estigmas de la Crocus sativus, una pequeña planta herbácea que pertenece a la familia de las Iridáceas que florece en el período invernal.

El azafrán viene de Asia Menor y llegó a España a través de los conquistadores árabes para luego difundirse en toda Europa.

El azafrán es una especia con muchos beneficios para nuestra salud.

  • Es rico en sales minerales como el fósforo, el potasio y la vitamina A
  • También contiene carotenoides como el licopeno y la zeaxantina

Es una especia fácil de identificar por su color amarillo encendido: es una tonalidad dada por la crocina, mientras que su típico aroma viene de un aceite esencial, el safranal.

Los principios activos del azafrán tienen efectos beneficiosos sobre el sistema nervioso y actúan positivamente contra la depresión y el síndrome premenstrual. Un remedio perfecto también para el cerebro gracias al contenido de carotenoides. Estas valiosas sustancias estimulan la memoria y la capacidad de aprendizaje. Es un ingrediente capaz de liberar las vías respiratorias y de reducir su inflamación en caso de resfriado. Además, mejora la circulación sanguínea y regula la presión.

El azafrán se usa desde la antigüedad para curar los desórdenes gastrointestinales. Facilita la digestión y, gracias a sus propiedades sedantes y antiinflamatorias, ayuda a calmar el estómago y a reducir sus inflamaciones.

Los beneficios del arroz

El otro ingrediente esencial para esta receta es el arroz, un cereal muy importante para nuestra salud. Es bueno y versátil en la cocina, es riquísimo de sales minerales y vitaminas A, del grupo B, E, K, J. Además, es una importante fuente de manganeso, una taza proporciona el 80% del requerimiento diario. Un alimento altamente digerible con la capacidad de regular las funciones intestinales pues es rico en fibras y almidón.

Por otro lado, contrasta el colesterol malo y protege el colón. Reduce el riesgo de sufrir patologías oncológicas en este órgano. También contiene niacina, mejor conocida como vitamina B3, una sustancia defensiva del aparato cardiocirculatorio y gastrointestinal.

Luego hay que hablar de la mantequilla, usada en el mantecado: es un alimento beneficioso si se consume con moderación. Contiene antioxidantes y pequeñas cantidades de minerales útiles para la salud de los dientes y los huesos. Ten presente que es una fuente de grasas (en su mayoría, gasas saturadas) y de dosis elevadas de colesterol. Por esta razón, es bueno evitar consumirla en cantidades excesivas.

Risotto a la milanesa: una historia interesante

El risotto al azafrán es uno de los caballos de batalla de la cocina milanesa: pero ¿cuál es su origen? Algunos le atribuyen su origen en la cocina kosher medieval, probablemente exportada desde Sicilia hasta el norte de Italia por los mercantes hebreos.

Otras fuentes más confiables, por su parte, le dan origen en una idea del período del Cinquecento italiano: la prueba, de hecho, está en un documento resguardado en la biblioteca Trivulziana, según la cual el risotto a la milanesa tiene origen en el año 1574, en la boda de la hija de Mastro Valerio de Fiandra, un pintor flamingo que en esa época trabajaba en los vitrales de la Catedral de Milán.

El artista le había pedido a su asistente, un tal “Azafrán”, un joven extrovertido que tenía la costumbre de mezclar un poco de esta especia entre los colores para pintar, que lo ayudara con los preparativos de la ceremonia y, sobre todo, con el banquete de la boda. Un poco en broma, un poco por error, esto no se puede saber, pero el pintor pensó en añadir el amado ingrediente al risotto y servirlo a los invitados.

El éxito fue inmediato: había transformado un plato añadiéndole valor en el sabor y en el aspecto, con un color similar al oro. Azafrán pues lanzó una nueva moda que no ha pasado nunca y que sigue siendo del gusto de muchas personas en todo el mundo después de muchos siglos.

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