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Desde la ensalada hasta la pizza, ¡y mucho más! 10 ideas para transformar los platos de tu menú Manzanaroja!

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Una ensalada puede convertirse en pizza, las legumbres en farinatas (fainá), el arroz con lentejas en una hamburguesa vegetariana y el pollo con patatas en kebab. La dieta Manzanaroja ya es una dieta a medida, pero existen trucos para personalizarla aún más y adaptarla a tus «antojos» del momento o a los ingredientes que tengas en tu despensa. Sólo hay que jugar con las sustituciones y las conversiones. Te explicamos cómo y te damos 10 ideas para que las pruebes, con la ayuda de la creatividad y las ideas de los seguidores de Manzanaroja, compartidas en nuestro grupo de Facebook.

Dieta Manzanaroja: cómo jugar con las sustituciones para variar tu menú

Manzanaroja, además de ser una dieta personalizada, es decir, calibrada para ti, tiene otra ventaja: te permite sustituir los alimentos de tu menú. La regla a seguir es muy sencilla: basta con hacer sustituciones por grupos de alimentos. Esto significa que, por ejemplo, la pasta debe sustituirse por otro cereal, las verduras pueden sustituirse entre sí, mientras que la carne, el pescado y los huevos son intercambiables.

Por supuesto, las sustituciones deben hacerse respetando la variedad de tu alimentación, para asegurarte de que tienes una gama de alimentos y nutrientes lo más amplia posible y para evitar que tu dieta se vuelva monótona.

En nuestra guía «ABC de las sustituciones» encontrarás todas las indicaciones para sustituir los alimentos correctamente y en las proporciones adecuadas: por ejemplo, la relación de sustitución entre la pasta y el arroz es de 1:1, por lo que 50 g de pasta corresponden a 50 g de arroz.

Recuerda que la dieta Manzanaroja también te da la posibilidad de cambiar los alimentos de una comida a otra dentro del mismo día: este es otro as bajo la manga para personalizar tus platos.

Una vez respetadas estas reglas, puedes divertirte dando rienda suelta a tu imaginación y variando el menú a tu gusto. ¿Un ejemplo? La ensalada con tomate y atún, que suele incluir pan como acompañamiento, ¡puede convertirse en una pizza! Sólo hay que convertir el pan en harina y utilizar tomates y atún para el relleno.

Pero eso no es todo. Con la ayuda del grupo de Facebook de Manzanaroja, te proponemos 10 ideas para transformar los platos de tu menú. Descúbrelas en nuestra galería.

10 ideas para «transformar» los platos del menú de Manzanaroja

Desde la ensalada hasta la pizza, las tortillas mexicanas, el pastel de patata, la coca o las albóndigas

La ensalada es uno de los platos de la dieta Manzanaroja que más se presta a la reinterpretación, gracias a los ingredientes que contiene: verduras, una fuente de proteínas como huevos, atún, queso o embutidos y el pan que la acompaña.

Una mezcla que, con un poco de imaginación en la cocina, puede convertirse en:

  • una pizza, una coca o una tortilla mexicana, si conviertes el pan en harina y utilizas los demás ingredientes para el relleno
  • albóndigas, cuando los huevos están presentes, perfecto para mezclar la masa
  • un pastel de patatas, si conviertes el pan en patatas
  • una milanesa, como la de espinacas light de Manzanaroja: para prepararla, basta con convertir la fuente de proteínas de tu menú en pollo, las verduras en espinacas, el pan en pan rallado y utilizar el huevo para la masa. Si tu ensalada no incluye el queso parmesano como ingrediente, puedes obtener la cantidad que necesitas para las espinacas de otra comida del día.

¿Quieres más ideas para transformar tu ensalada? Lee nuestro artículo «La ensalada en la dieta Manzanaroja: 6 ideas para transformarla en un sabroso plato».

De la sopa de garbanzos a la farinata de garbanzos

¿Tu menú Manzanaroja incluye una sopa de garbanzos pero con el calor no te apetece? Conviértela en farinata de garbanzos. Lo único que hay que hacer es convertir las legumbres en harina.

Recuerda que las cantidades indicadas en la dieta se refieren a legumbres frescas, congeladas o remojadas. Si deseas utilizar harina, se aplica la misma regla que para convertir las legumbres en legumbres secas: debes calcular aproximadamente un 70% menos de peso que la cantidad prevista en tu menú.

Descubre cómo preparar una sabrosa farinata de garbanzos.

Del arroz con lentejas a la hamburguesa vegetariana

Jugando siempre con las sustituciones, el arroz y las lentejas pueden transformarse en una hamburguesa de guisantes y arroz, una alternativa ideal si quieres un plato más rápido de preparar y cómodo de transportar, quizás para el almuerzo en la oficina.

Solo tienes que sustituir las lentejas por guisantes y podrás preparar unas deliciosas hamburguesas vegetarianas de guisantes y arroz, siguiendo la receta de Manzanaroja.

Desde el pollo al horno con patatas hasta el kebab de pollo con patatas fritas

El pollo al horno con patatas es una sabrosa receta que gusta a grandes y pequeños, pero si te apetece un plato más sabroso, quizá para una velada en casa con temática de comida rápida, puedes convertirlo en un apetecible kebab de pollo con tomate, ensalada y patatas fritas al horno.

¿Cómo? Basta con convertir el pan del menú en harina para la tortilla mexicana, utilizar el pollo para rellenarla y, con las patatas, preparar unas crujientes patatas fritas al horno con la receta de Manzanaroja. Puedes tomar los tomates y la ensalada de las otras comidas del día, incluso sustituyéndolos por las otras verduras previstas. Lo mismo ocurre con el yogurt de la salsa, que puedes «robar», por ejemplo, del desayuno.

De la tortilla de alcachofas al revoltillo con judías verdes

La tortilla de alcachofas puede convertirse fácilmente en un revoltillo de judías verdes: basta con cambiar las alcachofas del menú por judías verdes. Prueba la receta de revoltillo con alcachofas de Manzanaroja.

Del cuscús con setas a la polenta de setas o arroz con setas

Aprovechando las normas de sustitución de granos y derivados, el cuscús con setas puede convertirse en una polenta de setas o en un arroz con setas. La proporción es de 1:1, por lo que 50 g de cuscús corresponden a 50 g de harina de maíz o a 50 g de arroz.

Si quieres, puedes sustituir las setas por otra verdura de tu gusto.

¿El maíz? ¡Conviértelo en palomitas de maíz!

Esta sustitución es perfecta cuando tu menú incluye maíz, por ejemplo como ingrediente de una ensalada junto con mozzarella y aceitunas. En este caso, puedes preparar una ensalada sólo con mozzarella y aceitunas y utilizar el maíz para hacer palomitas (sin añadir aceite), que luego puedes trasladar a otra comida del día, disfrutándolas, por ejemplo, como merienda.

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